El Confesionario

LA FAMILIA Y EL DELITO

Héctor Manuel Pérez Cuéllar

La fragmentación de la familia; siempre será un importante activador de la delincuencia infantil y juvenil, suena fuerte pero es una realidad pesada, que debemos todos revertir, en la medida que lo empecemos a presentar en las mesas de discusión y dialogo, las inmediatas y atinadas, serán aquellas que las nuevas autoridades dispongan para que a la sociedad se le escuche, así como los medios de comunicación, conformen un frente común con las autoridades a fin de crear un ámbito de una cultura de Seguridad y Legalidad, auténticamente Poblana.

La Familia; constituye el grupo social unido y seguro que el niño y adolescente, establecen como parámetro del proceso de sociabilización, y el cual marca su personalidad y carácter. Es importante; para los padres de familia, aunque suene trillado el convivir en sus ratos libres y de esparcimiento con los niños y jóvenes lo que permite la inserción de ellos a una sociedad que día a día está marcada por la inseguridad y desconfianza.

Está de más decirlo; pero en ambientes hostiles se desarrollan hijos que han observado odio y sufrimiento y que a pesar de esto los padres siguen su coexistencia, y este clima perturbador es el que más provoca la inadaptación de jóvenes ante la sociedad. M. Rutter escribe a este respecto; que “la delincuencia es más frecuente entre hogares infelizmente unidos, que en los hogares felizmente desunidos”.

La delincuencia juvenil; no tiene una causal determinada; pero se puede establecer que una desorganización familiar, un ambiente perturbador, influencias de marcadas modas externas (“Maras”) inciden en conflictos inicialmente en el entorno de la familia y posteriormente en la sociedad, y que en su apreciación del joven son los culpables de sus frustraciones de incorporación educacional, social y económica por lo que atacan con desmedida agresividad.

Es labor; de todos contribuir a marcan un alto a estos males, que los vemos pasar y no hacemos nada, el Funcionario trata por todos los medios de convencernos, que los cuerpos de Seguridad están ya preparados que hay mejores Funcionarios de Policía, pero en la realidad no se ven, es común ver la nota de algún incidente donde el Policía o Funcionario de la Fiscalía, participa en actos delictivos o de abuso contra los ciudadanos.

Considero por tal motivo; que asumir el rol de consejero de Seguridad para los padres de familia no me corresponde, pero si el motivarlos a que todos, tengamos una entrega total, aun a costa de nuestra propia persona, los infantes y adolescentes son el futuro de nuestro Estado y de nuestra Nación, mi obligación como ciudadano crítico será transmitir a las autoridades que la acción Policial también debe contener la orientación y no solo el combate a hechos constitutivos de faltas o delitos.

El Policía Moderno; deberá preocuparse también por la prevención (esa es su verdadera labor), contando con metodologías en esta materia, y que no se debe leer como actos represivos, el dialogo definido y científicamente orientado, da los frutos de un mejor tejido social, tratar de esconder como estamos a nadie beneficia.

La labor legislativa en la última década; ha sido más orientada a que las leyes contengan más carga represiva y de penalidades más largas, pero se ha descuidado la labor preventiva, insisto el interés comunitario se sume en una pasividad imperturbable pues vemos equivocadamente que nuestro Padre Gobierno, ha tomado las medidas de protección, hoy en día tenemos la oportunidad insuperable de ser participativos, conjuntado en nuestra demarcación comités, mesas directivas o simples juntas de vecinos que logremos establecer con las autoridades una Seguridad a nuestra medida, y que ni autoridad ni ciudadanos estemos por encima de la ley.

Los gobiernos Estatal y Municipales; que empezará en Agosto en lo Estatal y los ya en funciones en el caso de los Municipales, han determinado que entre otras medidas es dar declaraciones y más declaraciones; pero importante será la acción a realizar , creo que es una inmejorable manera de empezar todos los habitantes de Puebla, colaborando y poniendo acción y así demostrar que la civilidad y obediencia de nuestras leyes no apartan la sociabilidad y convivencia, y que también generaremos ejemplos vivos a las nuevas generaciones, pues vivir en el marco del derecho es vivir en paz.

Estimado lector; me permití reflexionar un poco de lo más preciado que tenemos y que es la familia, ya que si me lo permites quiero desearte las mejores vacaciones para aquellos que las disfrutarán, y que sea de armonía y felicidad, y que recuerden que la vida de su familia si salen a carretera está en sus manos, nada sobra en tomar todas las medidas pertinentes, que las disfruten al máximo y al termino feliz regreso.

“La Paz y la Armonía; constituyen la mayor riqueza de la Familia”.

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