
3 marzo, 2025 8:33 am
En México, la agroindustria desperdicia cerca del 30% de los alimentos producidos. Ante este problema, investigadores de la BUAP y el CIBA-IPN trabajan en el desarrollo de alimentos funcionales a partir de subproductos como cáscara de ajo, flor de Dalia, bagazo de café y caña de azúcar.
Estos residuos, ricos en fibra, antioxidantes y compuestos antimicrobianos, son utilizados como medios para el crecimiento de probióticos, microorganismos que mejoran la microbiota intestinal y fortalecen el sistema inmune.
El proyecto, liderado por Carlos Enrique Ochoa Velasco, consta de tres fases: caracterización de los compuestos, evaluación de sus efectos en pruebas in vivo y su incorporación en alimentos como helados, hummus y recubrimientos comestibles.

Actualmente, el equipo se encuentra en la primera etapa y prevé concluir el proyecto en 2025. Este esfuerzo interinstitucional busca transformar residuos agroindustriales en recursos valiosos, promoviendo su aprovechamiento en lugar de desecharlos.
Así, no solo se reduce el impacto ambiental, sino que se generan alternativas alimenticias innovadoras y saludables.




