Causa y Efecto. De Acatlán a Atlixco
Bárcenas tiene hundido a su municipio en una fuerte crisis de ingobernabilidad
24 agosto, 2026 8:01 am
Quién iba a pensar que mujeres dentro de MORENA iban a dar la nota.
Dos municipios que se tambalean para el instituto político oficialista en el proceso electoral de 2027 son precisamente gobernados por mujeres.
Guadalupe Lucero Bárcenas, en Acatlán; y Ariadna Ayala en Atlixco.
Dos mujeres presidentas que tenían aspiraciones políticas están viendo enterrar su futuro político.
Lucero Bárcenas tiene hundido a su municipio en una fuerte crisis de ingobernabilidad de poco más de sesenta días.
Enfrentada con su cuerpo edilicio, casada con su secretario de Seguridad destituido, la sociedad en contra de su administración pidiendo a gritos su remoción.
Hay más. Se presumen obras fantasma, es decir, que se pagaron pero no se hicieron.
Guadalupe Lucero Bárcenas es el vivo ejemplo de que en la política puedes traer todas tus cartas para ser candidata, pero llegando al cargo se trastocan para enfermarse de poder.
En el caso de Atlixco, el recuento es diferente.
Ariadna Ayala lleva dos trienios siendo presidenta municipal del municipio de la eterna primavera.
Su secretario de Seguridad Pública Antonio “N” fue capturado por elementos de la Fiscalía General del Estado.
Poco después, la presidenta municipal se ampara contra cualquier acción que pueda venir en su contra.
Quién hace lo mismo al ampararse es su tesorero, Juan Francisco García Martínez, su virtual candidato a sucederla en la presidencia municipal, lo cual, fue borrado de un plumazo.
Ambos funcionarios tendrán que explicar por qué la función de ampararse, en qué cayeron dentro de su administración, a qué le temen.
Dos mujeres de MORENA en el ojo del huracán: Guadalupe Lucero y Ariadna Ayala.
Estás dos mujeres son el vivo ejemplo de que caer en el abismo de la prepotencia, incongruencia, nepotismo y de la omisión en la política, es causa del desprestigio público y político.
Justo dónde están hundidas las legisladoras Graciela Palomares, Nayeli Salvatori, la güera del bienestar, etc.
Palenque y Palacio.
Una de las peores crisis de la administración de la presidenta de la república, Claudia Sheinbaum, bien pudo haber salido desde Palenque.
La indicación fue clara a Rocha Moya, retorna a la gubernatura de Sinaloa para que vean quién manda en este país.
Sheinbaum aseguró que nunca supo nada, que no estaba enterada del regreso de Rocha al mandato de uno de los estados con mayor violencia en el país. Soltó “me enteré por su tuit”.
Treinta y seis horas después, Rocha Moya acusado por Estados Unidos se ser aliado de los chapitos, no aguantó la presión y volvió a presentar por tiempo indefinido licencia para separarse nuevamente del cargo.
Las preguntas de todo esto ocurrido el fin de semana que sacudió las entrañas de MORENA, quién es el que manda realmente en México, Sheinbaum o Lopez Obrador.
Quiso desde Palenque dar un golpe de estado y no le salió la jugada al macuspano.
Palacio enfermó a la presidenta de un cuadro fuerte de gripa para impedir afrontar tal decisión o fue un extremo coraje que se maneja que su renuncia estuvo en la mesa.
En Palenque temen la fuerza que a adquirió el secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch tras su encuentro con la DEA en Argentina.
Desde Palacio llegará la ruptura contra el personaje que despacha en Palenque.
Los gobernadores que gritaban que no estaba solo Rocha Moya cuando se separa de cargo por primera vez, hoy están contra él, qué les pasó, lo dejaron de apoyar.
Lo cierto, es que el país cayó a una fuerte crisis política y de altísima preocupación por el choque se que avecina entre Palenque y Palacio que es de pronóstico reservado.
O no.




