DeportesLa Grilla

Opinión | México 70 como ejemplo

Antonio Abascal

Hace 50 años finalizó el mundial de México 70, una edición que significó un parteaguas futbolístico por el triunfo de Brasil, la consagración definitiva de Pelé y por los grandes partidos que se celebraron como el Brasil vs Inglatewrra de la fase de grupos con la parada de Gordon Banks a Pelé, el Alemania vs Inglaterra con la voltereta germana aprovechando la baja de Banks en la portería, el Alemania vs Italia en el llamado partido del siglo o el Brasil vs Uruguay recordado por la finta de Pelé a Mazurkiewicz. También fue el primer mundial con cambios (el mexicano Juan Ignacio Bsaguren fue el primer sustituto en marcar un gol ante El Salvador), con las tarjetas rojas y amarillas ya que fue por primera vez hubo transmisión a color.

A partir de ahí la promoción creció aunque esta se intensificó a partir de la llegada de Joao Havelange a la Presidencia de FIFA en 1974. 16 equipos de gran nivel se enfrentaron en las canchas mexicanas de la Ciudad de México, Toluca, Puebla, Guadalajara y León. Entre los equipos participantes estuvieron Israel, clasificado por un repechaje entre Asia y Oceanía luego de que Corea del Norte se negara a jugar en Israel y que enfrentó al equipo israelí con Nueva Zelanda, para después medirse en la fase final de la clasificación a otro equipo de Oceanía, Australia a quien derrotó en Israel y empató en Sydney, ya en la Copa del Mundo, los hombres que dirigía Emmanuel Sheffer debutaron en Puebla ante Uruguay con quien cayeron 2-0, luego fueron a Toluca para empatar a uno con Suecia (resultado que le costó su clasificación a Cuartos al equipo sueco) y perdió 1-0 con Italia.

Marruecos fue el representante africano y tras caer ante Alemania y Perú, logró el primer punto para una selección africana en Mundiales al igualar a uno con Bulgaria en la ciudad de León. El resto de los participantes fue europeo, sudamericano y los dos representantes de CONCACAF, México que logró su primer boleto a segunda ronda mundialista tras sus victorias ante El Salvador y Bélgica y el empate inaugural frente a la Unión Soviética, mientras que los salvadoreños perdieron sus tres partidos, se fueron sin gol y recibieron 9 luego de que para clasificar habían disputado la eliminatoria frente a Honduras en lo que el periodista polaco Kapucinski bautizó como “La Guerra del futbol”, porque esos juegos fueron la gota que derramó el vaso en un conflicto fronterizo y de emigración entre los países centroamericanos.

Pelé fue la gran figura de ese Mundial ya que participó en 10 de los 19 goles de Brasil (en se entonces sólo se disputaban seis partidos) con 4 tantos y seis asistencias; precisamente sus seis pases para gol continúan siendo una marca ya que Maradona, Hassler, Littbarski y el polaco Robert Gadocha sumaron cinco. Además esas jugadas que no terminaron en gol son de las más recordadas de la historia: Su cabezazo que sacó de forma increíble Gordon Banks y su gran finta a Mazurkiewicz en la que cruzó demasiado su disparo. Otras figuras fueron Jairzinho, quien marcó en cada uno de los partidos de Brasil y es el único jugador en la historia que tras haber superado los 6 tantos en una Copa del Mundo no se coronó campeón de goleo ya que Gerd Muller de Alemania (otro de los nombres propios del mundial) hizo 10 y ha sido el que más se ha acercado al francés Just Fontaine quien hizo 13 en Suecia 58 y superó los 11 que había hecho Sandor Kocsis en Suiza 54.

Otros nombres propios fueron Gerson, Tostao, Rivellino, Clodoaldo y Carlos Alberto de la mítica Brasil (esa que con su juego enamoraba al mundo), Beckenbauer, Maier, Overath de Alemania, Riva, Rivera, Burgnich y Mazzola de los subcampeones italianos, Mazurkiewicz, Maneiro y Matosas de los uruguayos, mientras que por México destacaron Gustavo Peña, Aarón Padilla y la “calaca” González. Fue un mundial inolvidable que produjo grandes momentos.

El formato de 16 equipos se mantuvo hasta Argentina 78 y a partir de España 82 se abrió a 24 participantes lo que obligaba a un nuevo sistema en la segunda ronda, en tierras españolas se mantuvo la idea de clasificar sólo a los dos primeros lugares de cada grupo y eso ocasionó que hubiera 12 invitados a la segunda fase por lo que se creó una segunda ronda grupal de la cual sólo los líderes accedían a semifinales. Esto ocasionó que en un grupo se enfrentaran Italia, Brasil y Argentina y que los italianos cobraran revancha de la final de México 70 eliminando a la gran selección de Zico, Sócrates, Toninho Cerezo y Falcao, entre otros. Para México 86 se prefirió repescar a los cuatro mejores terceros lugares y así crear la ronda de Octavos de Final, lo que generó, por ejemplo, que Bulgaria con dos empates, se metiera a las instancias de vencer o morir.

Francia 98 fue el primer mundial con 32 equipos y el nivel decreció y ahora Qatar 2022 será el último con esa cifra de clasificados y a partir de Norteamérica 2026 tendremos la absurda cantidad de 48 lo que afectará la parte competitiva, más allá de que varios países lograran sus primeras clasificaciones y digamos que abrirán un espacio para la parte romántica. La FIFA ha masificado su producto y ahora quiere seguir repartiendo el pastel para garantizar que este modelo de gestión se mantenga, pero la realidad es que cantidad no es sinónimo de calidad y tendremos que esperar las instancias definitivas para esperar un mejor nivel en ese Mundial, algo que en México 70 se vivió desde la fase de grupos (aunque Puebla fue la sede que menos goles vio ya que albergó el Uruguay 2-0 Israel, el Uruguay 0-0 Italia y el Uruguay 0-1 Suecia, que ya no sirvió de mucho al equipo sueco).

México 70 perdura en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de ir a alguno de los juegos, verlos por televisión o simplemente revisar sus partidos y estadísticas, fue la coronación mayor de Pelé en un festejo apoteósico y así reconocido recientemente por el astro brasileño, fue el mundial del jogo bonito, fue la expresión de que la belleza también se puede alcanzar y observar en el futbol. Fue un momento cumbre para sus participantes y para FIFA aunque tuvieron que pasar unos años para que llegara Joao Havelange, un hombre que tuvo la visión de ligar el deporte con la televisión y así creó el monstruo que hoy es el organismo internacional porque además supo aprovechar a las Confederaciones que se sentían excluidas ante el eurocentrismo de los anteriores Presidentes de la FIFA.

Sin embargo hemos llegado a extremos muy peligrosos que amenazan la calidad de ese producto llamado, Mundial. El gigantismo de invitar a 48 selecciones, crear una fase de grupos de sólo tres participantes para que haya 16 sectores puede lastimar seriamente el nivel competitivo ya que no llegarán los mejores a una fiesta muy selecta, sino que llegarán varios equipos con nivel de regular a malo porque se incrementarán los cupos por confederaciones, así como el crecimiento del número de partidos que se sumarán a la ya gran cantidad de juegos que disputan los astros de este deporte y que cuando llegan a los mundiales ya están muy cansados o afectados por las lesiones. FIFA se ha metido en un camino que puede lastimar a su principal producto, pero ahora es un organismo que sólo parece enfocado a la parte comercial, a las ganancias y a seguir sumando poder para codearse con los mandatarios internacionales y así el futbol que en 1970 era lo más importante, ahora sólo es un pretexto y en lo deportivo puede esperar.

Tags

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close