La Grilla

Opinión | Sin imaginación y sin paliativos

Por Antonio Abascal

La tercera derrota consecutiva del Puebla de la Franja ocurrió en Tijuana tras otro encuentro donde los Camoteros exhibieron nula capacidad ofensiva y su mediocampo fue incapaz de construir salvo en algunos minutos del segundo tiempo; desde el minuto 1, la escuadra visitante fue superada por los Xolos que no hicieron más grande el marcador por la actuación de Nicolás Vikonis quien evitó más goles en contra en el segundo lapso. El Puebla de anoche fue un equipo incapaz de tener posesión de balón, dependiente de la pelota parada y que se desordenó con los cambios dando la impresión de que su técnico duda de los jugadores talentosos.

Hace una semana existía el paliativo del esfuerzo físico de jugar tres partidos en seis días, pero en esta ocasión Juan Reynoso y sus muchachos tuvieron nueve días entre juego y juego y no se vio una mejoría, al contrario hay muchos detalles que analizar y que preocupan porque da la impresión de que el peruano se está encartando y hay movimientos cada vez menos entendibles.

El Puebla informó que un jugador había dado positivo por Covid-19 y horas más tarde envío la convocatoria de jugadores en la que no estaban Daniel Arreola, Alejandro Chumacero y Osvaldito Martínez; tras el duelo en Tijuana, Reynoso aseguró que uno de ellos presentó fiebre y el resto había convivido con esa persona por lo que se prefirió cuidar a cada uno de los implicados y al resto del plantel, sin embargo, la última aparición del paraguayo (el hombre más talentoso del mediocampo poblano) data del 8 de agosto ante las Chivas cuando ingresó en el segundo tiempo por Bernardo Cuesta y coincidió que su entrada y la de Angulo, minutos más tarde, le dieron claridad ofensiva al cuadro camotero. Contra Tigres se quedó en la banca y ante la lesión de Christian Tabó, Reynoso prefirió el ingreso de Chumacero y contra Pachuca se quedó en la banca pese a que era uno de los futbolistas con menos trajín y, por lo tanto, más frescos. Es decir, Osvaldo Martínez ha dejado de contar en los últimos partidos y eso llama mucho la atención porque es el hombre más inteligente con el que cuenta el Puebla en esa zona.

Tijuana arrancó con una presión alta que ahogo a Javier Salas y Pablo González que no podían sostener el balón y mucho menos conectar con un solitario Santiago Ormeño; Fernández y Salvador Reyes quedaron desconectados y pese a ello un buen trabajo defensivo evitó que Vikonis fuera protagonista, es decir, los locales tenían la pelota pero no eran peligrosos; el problema es que ante la nula producción del mediocampo apareció el talento de los Xolos para crear la jugada del gol donde Vikonis ya había salvado pero Israel Reyes se vio muy lento en la reacción para despejar y Angulo le ganó para empujar el balón a la red. Ese es otro tema que llama la atención, ante la baja de Arreola, Reynoso prefirió al joven Reyes (de los que proceden del Atlas) por encima del uruguayo, Emmanuel Gularte que sigue sin convencer al peruano.

Pese al mal primer tiempo, el Puebla pudo empatar a la jugada siguiente en un tiro de esquina que fue mal defendido por los locales y en el que Néstor Vidrio sacó un disparo que fue desviado por Barbieri (pese a que en la mala narración de Oscar Guzmán de Fox Sports se dijo que la había fallado el defensor poblano al que, por cierto, confundió con Araujo, el del Celta y luego se la pasó diciendo que Carlos Poblete era el goleador histórico cuando es Ricardo “La Changa” Álvarez).

Reynoso decidió aguantar los cambios y salió igual al segundo lapso donde Tijuana fue cediendo territorio para buscar contragolpear, luego vinieron los primeros cambios la salida de Pablo González y el ingreso de Daniel Aguilar (quien debutó en el torneo) y Alan Acosta por Israel Reyes; así se quedó con una línea de cuatro donde Fernández se movía para conectar y Salvador Reyes trataba de moverse por las bandas con Acosta abierto por derecha, así se gestó la ocasión más peligrosa del Puebla en un disparo de Fernández que repelió Jonathan Orozco y ese es otro tema preocupante: En la conferencia de prensa posterior al partido, Reynoso aseguró que su equipo había mejorado en el segundo tiempo, que obligaron a Tijuana a cambiar su postura y que ahora fue el Puebla quien tuvo la posesión; sin estar de acuerdo con el peruano habría que señalar que el “dominio” poblano fue estéril ya que salvo el tiro de Fernández, el Puebla fue incapaz de crear peligro en la meta del equipo fronterizo.

Parte del problema de no generar peligro se debió a la toma de decisiones de los jugadores de la Franja, una situación que ya habíamos señalado en entregas pasadas en la persona de Omar Fernández, pero que ahora se mostraron en Alan Acosta quien en una jugada que tenía para disparar no supo si hacerlo o dar el pase, perdió la pelota y cometió una falta que le valió la tarjeta amarilla; más tarde, volvió a dudar si pasar o intentar la personal y al perder el balón hizo otra falta que le costó la expulsión. La situación de Acosta sirve para ejemplificar el manejo de la plantilla de Juan Reynoso, hay jugadores que parecen titulares, luego se van a la banca, desaparecen y más tarde regresan a las convocatorias como ha sido el caso del ex jugador de Pumas que se nota con una gran falta de confianza; Aguilar entró bien pero se fue diluyendo porque luego ingresaron Maximiliano Araújo por George Corral lo que obligó a retrasar a Acosta como lateral,  mover a la derecha a Salvador Reyes (quien es zurdo) y donde vuelve a llamar la atención porque no jalar de Daniel Álvarez quien se puede mover mejor por esa zona en lugar de improvisar a Reyes, para cerrar el partido con Eduardo Herrera y Bernie Cuesta quienes se murieron de hambre porque sus compañeros fueron incapaces de mandarles balones al área en la clásica confusión de colocar muchos delanteros para encontrar un premio de último minuto.

El resumen del partido es que el Puebla jugó mal en los dos tiempos ya que Tijuana siempre estuvo en control del mismo, primero con la posesión del balón y luego cediendo esa posesión para contragolpear con mucho peligro ya que Nicolás Vikonis tuvo que hacer varias atajadas para evitar más goles en su cabaña y hasta fue expulsado en una jugada donde la defensa del Puebla, ya con dos centrales, quedó muy mal parada. Hubo tantas llegadas de Tijuana que hasta Brayan Angulo, improvisado como guardameta, hizo una buena atajada y luego se salvó ya que el contrarremate se estrelló en el travesaño. La Franja no estuvo cerca del empate y la mala puntería de los Xolos fue la que mantuvo en el juego a los poblanos que van de más a menos en el “Guardianes 2020”.

Hay mucho que analizar en el campamento del Puebla, ya no es solo la postura inicial (el famoso estilo), es la incapacidad del mediocampo para producir a la ofensiva porque da la impresión de que el resto de equipos ya se dio cuenta de que hay que presionar a Salas y González; son los cambios de Reynoso, algunos que parecen improvisación como colocar a Salvador Reyes por derecha, es la falta de confianza del técnico en jugadores talentosos como Osvaldito Martínez y Daniel Álvarez, la misma falta de confianza en Gularte lo que se traduce en un Puebla sin ideas, incapaz de alimentar a sus delanteros y sin una posesión de balón trascendente.

El viernes sigue Toluca que ha encontrado victorias consecutivas y llega como segundo lugar de la tabla general, pese a que su nivel de juego sigue generando dudas, pero más allá del rival en el Puebla, Juan Reynoso deberá hacer una autocrítica profunda (porque su rueda de prensa en Tijuana fue igual o más preocupante que el juego de su equipo al señalar que había ofrecido una buena segunda mitad), ya que en un equipo como la Franja los jugadores talentosos, los que verdaderamente pueden marcar una diferencia, deben estar en la cancha. El Puebla necesita que Martínez y Álvarez tengan más protagonismo para generar más futbol ofensivo, necesita poner lo mejor en el terreno de juego.

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