Deportes

Columna | CUARENTA AÑOS DE UN MUNDIAL MEMORABLE

Por Antonio Abascal

13 de junio de 1982, el Camp Nou de Barcelona recibía la inauguración de la Copa Mundial de Futbol, España 82, un mundial que marcó a varias generaciones ya que fue el del crecimiento de los equipos africanos, Argelia y Camerún, el de la mayor goleada de la historia (Hungría 10-1 El Salvador), el primero de Maradona (aunque sin mucho brillo), el de la bella Francia, el de la última selección brasileña capaz de enamorar al mundo no sólo a través de ganar sino por su futbol, fue el primero que recibió a 24 equipos, pero también fue el mundial en el que un jeque kuwaití interrumpió un partido, fue el mundial donde Austria y Alemania pactaron un resultado para avanzar a la segunda ronda grupal en detrimento de Argelia lo que generó que para las siguientes ediciones FIFA ordenara que la última jornada de juegos de la fase grupal se desarrollara en los mismos horarios, algo que se verá interrumpido en Norteamérica 2026 al disputarse en grupos de tres.

España veía el mundial de 1982 como la oportunidad para presentarse al mundo como un país pujante y abierto a la democracia tras la larga dictadura de Francisco Franco, quien había fallecido el 20 de noviembre de 1975, que merecía el ingreso a la Unión Europea (objetivo que conseguiría el 12 de junio de 1985), era un país que seguía presumiendo de una nueva Constitución (había entrado en vigor el 29 de diciembre de 1978); un año antes España había solventado una crisis política ya que el 23 de febrero de 1981 algunos mandos militares encabezados por el teniente coronel Antonio Tejero asaltó el Palacio de las Cortes (edificio que alberga el Congreso) durante la votación de investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, mientras esto sucedía en Madrid, en Valencia fue ocupada militarmente por el teniente general Jaime Milans del Bosch quien desplegó dos mil hombres y cincuenta carros de combate.

Los llamados en contra del golpe fueron varios pero uno de los más importantes fue el del diario “El País” y por la madrugada del 24 de febrero, el rey Juan Carlos I, dirigió un mensaje a la nación situándose contra los golpistas y defendiendo a la Constitución española: “La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum”, dijo, por lo que Milans dio la orden a los contingentes de regresar a sus unidades y la toma del Congreso finalizó al mediodía.

Por ello, para España el mundial representaba la oportunidad de ofrecer al mundo la de un país moderno, democrático y en crecimiento. Sin embargo, cabe recordar que ganó la sede mucho tiempo antes y en plena dictadura de Franco: La asamblea de FIFA del 6 de octubre de 1964 otorgó los mundiales de 1974 a Alemania Federal, el de 1978 a Argentina y el de 1982 a España, dicha asamblea fue ratificada dos años más tarde en Londres, lo que significó que la tercera candidatura fue la vencida ya que se había presentado como aspirante al primer mundial que recayó en Uruguay y para 1966 cuya sede fue Inglaterra. España desplegó a varias de sus ciudades como casa de los equipos, de tal forma es la que más estadios ha utilizado: diecisiete en catorce ciudades, Madrid, Barcelona y Sevilla usaron dos inmuebles, con la ciudad Condal como sede de la inauguración y la capital española como escenario de la gran final. Alicante, Bilbao, Elche, Gijón, La Coruña, Málaga, Oviedo, Valencia, Valladolid, Vigo y Zaragoza tuvieron acción.

Al ser el primer mundial de 24 equipos se mantuvo el formato de dos rondas grupales que ya se había utilizado en Alemania 74 y Argentina 78, sólo que en esa ocasión los dos primeros lugares de cada grupo avanzaban para formar otros cuatro sectores ahora sólo de tres integrantes y el líder lograba su boleto a semifinales, debido a la ampliación de cupos hubo dos africanos, los ya mencionados Argelia y Camerún, un asiático, Kuwait y una escuadra de Oceanía, Nueva Zelanda, además de dos representantes de CONCACAF que fueron Honduras y El Salvador las cuales habían dejado fuera a México en el Premundial de 1981 celebrado en Honduras. Por Sudamérica asistieron Argentina, como campeona mundial, Brasil y Perú; España cumplió su objetivo al desarrollar una buena organización, pero su selección fue incapaz de cumplir con las expectativas ya que se había preparado mucho incluso realizando una larga gira por América en la que incluyó partidos contra México en el Azteca y contra el Puebla de la Franja en el Cuauhtémoc, juego que perdió ante una Franja que ya gozaba de José Martínez “Pirri”.

La anfitriona hizo una primera ronda con muchas dudas: Debutó el 16 de junio en Valencia con un empate a uno ante Honduras, Héctor Zelaya hizo el primer gol catracho en Copas Mundiales y López Ufarte tuvo que empatar hasta el 65, victoria de 2-1 sobre Yugoslavia con los tantos de Juanito y de Saura que le dieron la vuelta al marcador tras el tanto de Iván Gudelj al minuto diez y derrota de 1-0 ante Irlanda del Norte con el gol de Gerry Armstrong al 47, avanzó a la segunda ronda grupal pero una nueva derrota, ahora en el Santiago Bernabéu, por 2-1 frente a Alemania complicó el sueño de las semifinales: Littbarski al 50 y Klaus Fischer al 75 dieron forma al marcador que maquilló el jugador de la Real Sociedad, Jesús Zamora al 82, la escuadra de José Emilio Santamaría ya no aspiraba a las semifinales ya que previamente ingleses y alemanes habían empatado a cero, en el cierre del sector España se despidió de su mundial con un empate a cero frente a Inglaterra con lo que Alemania fue a semifinales.

Camerún y Argelia sorprendieron al mundo, la primera selección se ganó el mote con la que la conocemos hasta ahora: “Los Leones Indomables” presentaron al arquero Thomas N´Kono y al delantero Roger Milla y se fueron invictos al empatar a cero con Perú, a cero con Polonia y a uno con Italia pero con un juego alegre dirigidos por el francés Jean Vincent (parte del equipo galo que fue tercer lugar en Suecia 58). Por su parte, Argelia dio una de las grandes sorpresas de la Copa del Mundo al derrotar 2-1 a Alemania (que llegaba como campeona de Europa) el 16 de junio en “El Molinón” de Gijón. Rabah Madjer abrió el marcador al minuto 54, empató Rummenigge al 67, pero Belloumi devolvió la  ventaja un minuto más tarde, luego cayó 2-0 con Austria para cerrar la primera ronda con un triunfo de 3-2 sobre Chile con dos tantos de Assad y otro de Bensaoula, pero la trastada de austriacos y alemanes que jugaron un día después y que se saldó con el triunfo germano de 1-0 con un gol de Hrubesch al 10 y tras lo cual ya no hubo futbol, evitó que los norafricanos se convirtieran en la primera selección de ese continente en acceder a una segunda ronda.

Fue el mundial de dos equipos que jugaron un bello futbol y no ganaron pero que desde entonces desmontaron el mito de que el público sólo recuerda a los ganadores. Brasil con Telé Santana en el timón y con los Sócrates, Zico, Toninho Cerezo, Falcao, Junior y Eder entre otros brilló intensamente con un estilo ofensivo y heredero orgulloso del jogo bonito, por ello cuando sólo le bastaba con empatar ante Italia para acceder a las semifinales siguió ofreciendo su bella interpretación, pero los italianos que habían avanzado a esa segunda ronda con tres empates ya habían puesto en ritmo a Paolo Rossi quien con tres goles en Sarriá, la casa del Espanyol, eliminó a Brasil al son de un 3-2, lo que llenó de lágrimas a la ciudad Condal. La Francia de Michel Hidalgo también ofrecía un juego elegante con Platini, Giresse y Tigana en el mediocampo, con Marius Tressor en la retaguardia, con Manuel Amoros como lateral derecho, entre otros, superó una derrota inaugural ante Inglaterra en San Mamés para después golear a Kuwait en el juego en el que el jeque Fahid Al Ahmad Al Sabah bajó a la cancha para hablar con el árbitro, Miroslav Stupar, para que anulara un gol de Francia ya que sus jugadores se habían quedado parados por escuchar un silbato, el juez concedió la anulación y minutos más tarde Francia volvió a marcar. El jeque falleció el 3 de agosto de 1990 al intentar defender el Palacio Dasman durante la invasión de Irak a Kuwait lo que desencadenó la primera Guerra del Golfo Pérsico.

Regresando a Francia tras golear a Kuwait, empató a uno con Checoslovaquia para avanzar a la segunda ronda donde venció a Austria con gol de Genghini y goleó 4-1 a Irlanda del Norte para clasificar a su primera semifinal en 24 años, tras la de Suecia 58. El duelo contra Alemania en Sevilla ya es uno de los clásicos en la historia de los mundiales: Littbarski abrió el marcador para los teutones al 17, pero rápidamente Platini igualó a los 26, ya había drama porque al minuto 62, Patrick Battiston había sido derribado fuera del área alemana por el guardameta Harald Schumacher tras una violenta entrada que no fue sancionada como falta y mucho menos se sacó una tarjeta, al llegar a los tiempos extra, los galos parecían sentenciar con los tantos de Tressor al 92 y de Alain Giresse al 98, pero ingresó un Karl Heinz Rummenigge quien estaba lesionado pero ante la gravedad de la situación fue requerido para hacer el 3-2 al 102 y Fischer decretó el empate al 108; por primera vez un partido del mundial llegó a los penales donde a pesar de la falla de Stielike, Alemania accedió a la final gracias a la gran actuación de Schumacher.

Pese a la belleza brasileña y francesa, Italia se coronó al ir de menos a más y jugar con la bandera del catenaccio bajo el mando de Enzo Bearzot: 0-0 con Polonia en su debut en tierras españolas, 1-1 con Perú con tanto de Bruno Conti y 1-1 con Camerún con gol de Graziani, con dos goles a favor y por un tanto más avanzó a la segunda ronda donde Bearzot mandó la marca personal de Claudio Gentile primero a Diego Armando Maradona en la victoria italiana de 2-1 con los tantos de Tardelli y Cabrini y luego el propio Gentile se hizo cargo de Zico para que Italia se impusiera 3-2 a Brasil con los tres tantos de Rossi, en semifinales derrotó 2-0 a Polonia con otros dos tantos de Rossi y en la final del 11 de julio en el Bernabéu venció 3-1 a Alemania con los goles de Rossi al 57, Tardelli al 69 (lo que dio pie a la celebración icónica de las Copas del Mundo) y Altobelli al 81, por los germanos descontó Breitner al 83; el mandatario italiano Sandro Pertini saltaba de emoción al ver al Rey Juan Carlos entregar la Copa al veterano arquero Dino Zoff.

Fue un mundial memorable, una justa llena de momentos que se convirtieron en imágenes clásicas, fue un mundial de grandes selecciones, de grandes jugadores que dejaron huella en las generaciones que pudieron gozar del Mundial, en un momento que el futbol no era un artículo de lujo donde las televisoras transmitían todos los juegos, daban el protagonismo a los jugadores y así el futbol seguía atropando a muchos niños y jóvenes a nivel mundial. España 82 no sólo es el mundial de las sorpresas africanas, de la mayor goleada en la historia, es el mundial de Italia y su clase defensiva, pero también es el mundial de la mágica Brasil y de la elegante Francia, es el mundial de Tardelli y su festejo para acercarnos a la definición de la gloria deportiva, es el mundial que marcó a toda una generación.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top button